La Casa

La Casa Rural El Botánico se encuentra en Durón, un apacible pueblo de la provincia de Guadalajara, en plena comarca de La Alcarria. Su privilegiada ubicación, a orillas del embalse de Entrepeñas, la convierte en el lugar ideal para quienes buscan desconexión, tranquilidad y contacto con la naturaleza.

Aquí podrás disfrutar de la calma de un entorno rural auténtico, sin renunciar a todas las comodidades que harán de tu estancia una experiencia inolvidable.

El edificio

El edificio, una casona de piedra del siglo XVIII, conserva el encanto de la arquitectura tradicional alcarreña y ha sido cuidadosamente restaurado para ofrecer un ambiente cálido y acogedor.

La casa dispone de:

Cada rincón respira historia y autenticidad: antiguas puertas y marcos de ventanas se han transformado en cabeceros y elementos decorativos; las vigas de madera vistas y las paredes de piedra natural aportan carácter y belleza atemporal a cada estancia.

7 habitaciones para huéspedes.
Comedor donde se sirven desayunos y cenas caseras con productos de la zona.
Salón principal con televisión y juegos de mesa.
Saloncito-biblioteca en la planta superior, perfecto para relajarse con un libro o simplemente descansar.

El Botánico

El jardín es el verdadero corazón de la casa. Pensado y cuidado con mimo, reúne más de 100 especies de plantas entre cactus, crasas, aromáticas, árboles frutales y variedades tropicales, creando un entorno único que invita a pasear y descubrir nuevos detalles en cada visita.

El espacio exterior se organiza en diferentes ambientes para disfrutar en cualquier momento del día:

Zona de piscina, ideal para refrescarse en verano.
Barbacoa para comidas y cenas al aire libre.
Chill out con cómodos sofás para relajarse al atardecer.
Mirador, desde donde contemplar el valle y el embalse en todo su esplendor.

Un lugar pensado para reconectar con la naturaleza y compartir momentos especiales.

Las habitaciones

Nuestras 7 habitaciones están diseñadas para garantizar el descanso y la comodidad de cada huésped.

Todas cuentan con baño privado (con ducha o bañera), cama de matrimonio o dos camas individuales, y algunas ofrecen la posibilidad de añadir camas supletorias o cuna.
Disponen de balcón con preciosas vistas al valle, que regala cada mañana un despertar lleno de luz y naturaleza.
Están decoradas con un estilo rústico cuidado al detalle, acogedor y auténtico.
Equipadas con toallas de calidad y amenities ecológicos, porque creemos en un turismo sostenible y respetuoso.

La distribución es sencilla y práctica: la mayoría se encuentran en la primera planta, salvo dos estancias especiales, una con acceso directo al jardín y otra situada en la planta baja, junto al salón.

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